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* Hermelinda fue diagnosticada con “insuficiencia respiratoria y neumonía”

* El ayuntamiento de Coatzacoalcos “se hizo cargo de todo”; señalan a Miguel Pintos

* ¿Por qué cremarla si el certificado de defunción no indica causa de muerte por Covid 19?


 

 

MUSSIO CÁRDENAS ARELLANO

 

Coatzacoalcos, Ver.— Ve al médico, tómate algo y “ponte a chambear”, le espetó Cecil Moreno Coutiño, su superior. Y doña Hermelinda acató. Al cuarto día, quebrantada su salud, su familia la internó en el IMSS. Y de ahí ya no salió. Se le diagnosticó “insuficiencia respiratoria aguda y neumonía”, pero el cuerpo no llegó a sus hijos. Fue cremada sin autorización.

Sin ser oficialmente un deceso por coronavirus, de sus restos sólo quedaron cenizas. A la familia le fue informado, primero, que la muerte obedecía a insuficiencia respiratoria y neumonía. Horas después, un empleado de la funeraria la alertó: fue por Covid 19.

“El ayuntamiento se hizo cargo de todo”, le expresó. Y el cuerpo, le dijo, sería cremado.

¿Por qué incinerar los restos de doña Hermelinda si el diagnóstico no era, oficialmente, coronavirus?

Mujer fuerte —56 años, correosa, trabajadora del Departamento de Limpia Pública en el ayuntamiento de Coatzacoalcos— acudió el sábado 18 a su labores, enferma, algo que parecía gripa, tos seca, y así se le hizo laborar. Cuatro días después falleció.

Corre el relato en medios de prensa, como fuente una familiar de Hermelinda. Ahí se describe una muerte repentina, una simple afección de vías respiratorias que se agravó, cómo le hizo saber a Moreno Coutiño su estado de salud, cómo la hizo laborar estando enferma, su ingreso al IMSS, las causas del deceso, una cremación en que se violan los derechos de la víctima y sus parientes, el ocultamiento de un caso por Covid 19, la intromisión del secretario del ayuntamiento de Coatzacoalcos, Miguel Pintos Guillén, brazo derecho del alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo, y algo peor: vulnerar los derechos humanos de los familiares a conocer la verdad, la causa real del deceso.

“El sábado pasado —refiere el relato— se sintió mal, ya que ella era hipertensa y diabética. Quiso ir al Seguro (IMSS) pero el responsable de la cuadrilla de apellido Moreno Coutiño no la dejó ir. Sólo la mandó con el médico de los sindicalizados.

—Que te dé para la gripa y un jarabe para la tos y ponte a chambear —le dijo Moreno.

“El domingo se sintió mal.

“El lunes se presentó y así anduvo trabajando”.

 

“SE LA LLEVAN A SU CASA Y LA PUEDEN VELAR”

 

Hacia el miércoles 22, Hermelinda empeoró. Tan complicado era su cuadro de salud que la familia la trasladó a las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social. Esa noche, a las 19:55, falleció.

Una doctora del IMSS informó a los parientes de Hermelinda que había fallecido por insuficiencia respiratoria aguda y neumonía, que aguardaran a que estuviera lista el certificado de defunción y que podrían disponer de los restos de su ser querido.

El diálogo, según versión de familiares a la prensa, ocurrió así:

—Ya falleció —dijo la doctora—. Falleció de neumonía.

—Entonces, ¿nos la van a entregar ahorita?

—Sí, ya que les den el certificado de defunción. Ya busquen su funeraria para que se la lleven a su casa y la puedan velar. No hay ningún problema.

Pero no la entregaron. Transcurrían los minutos y las horas. Y de pronto un empleado de la funeraria develó el misterio. Hermelinda había fallecido por Covid 19 y su cuerpo sería incinerado.

 

PINTOS DIJO QUE SE LLEVARÍA EL CUERPO PARA CREMARLO

 

El relato precisa:

“Cuando llegó el de la funeraria, ya estaba ahí Miguel Pintos (secretario del ayuntamiento). Él recogió el acta (certificado) de defunción. Les dijo que el cuerpo se lo iba a llevar él porque lo iban a cremar y que ellos se iban a hacer cargo de todo. No les explicó por qué motivo.

“Entonces buscaron a la doctora con la que habían hablado antes y ya no estaba. Entonces vieron a un doctor y le preguntaron: ‘¿por qué los del ayuntamiento se la llevan? Los que debemos de llevárnosla somos la familia’ ”.

Les respondió el médico del IMSS:

“Ellos vinieron y supuestamente tu mamá murió de Covid 19”.

De acuerdo con la versión de los familiares, Miguel Pintos Guillén “andaba a las vueltas acompañado de una secretaria”.

A las 9 AM, el jueves 23, medio día después de haber fallecido, el cuerpo de Herlinda fue cremado.

 

SÓLO LES ENTREGÓ UNA URNA CON LAS CENIZAS

 

Del abuso de autoridad en que se implica a Miguel Pintos, el portal Notigráfico de Coatzacoalcos cita:

“Incluso el Gobierno de Coatzacoalcos se tomó la atribución de cremar los restos de la señora H.R.P y fue hasta este jueves (23) que el Secretario del Ayuntamiento, Miguel Pintos Guillén, hizo entrega a los familiares de una urna funeraria con las cenizas de la empleada municipal”.

Según el certificado de defunción número 190825772, expedido por la Secretaría de Salud, Hermelinda falleció a las 19:55, el miércoles 22. Las causas fueron insuficiencia respiratoria aguda y neumonía. El médico que suscribió el documento responde a las iniciales JSTM.

Un detalle: en el apartado referente a si se practicó autopsia, no aparece ninguna anotación.

Otro: a la familia no se le pidió autorización para incinerar los restos. Fue decisión del secretario Miguel Pintos.

Uno más: tácitamente Miguel Pintos borró evidencia sobre si hubo un deceso más por coronavirus en Coatzacoalcos

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